diumenge, 1 de gener de 2017

¡Feliz año nuevo! ¿Qué ha sido 2016 para mí?

¡¡Feliz año 2017!! ¡¡Espero que tengáis ibuprofenos en casa y que no os hayáis atragantado con las uvas!!
La verdad es que este último ha sido una locura, tanto por las cosas malas como por las buenas. Quiero avisar que esta entrada será algo personal, estoy preparando una de mejores y peores lecturas de 2016 (con un poco de retraso, lo sé) pero hoy quería haceros una reflexión sobre este año ^^
Solo empezar el año ya recibí un gran golpe y supongo que a los que me seguís de hace tiempo adivinaréis de que se trató. La muerte de David Bowie me entristeció durante mucho tiempo. Es raro cuando muere uno de tus ídolos, son sensaciones muy raras. Por una parte piensas que la familia, sus amigos aún están peor que tú y que es estúpido pensar que tu también estás mal. Pero la verdad es que si estás mal, estás mal, por más estúpido que pueda resultar. Supongo que una de las cosas que me dolieron es que nunca lo pude conocer, aunque pueda sonar muy utópico. Cuando él murió para mí era un heroe y yo solo era un número más en su lista de oyentes mensuales de Spotify. Además, me entristeció que una persona tan activa, tan llena de vida, que cantaba que nunca se haría mayor, que nunca moriría; muriera. 
Pero también tengo que decir que me conmovió muchísimo su último disco, ver que hasta el último momento lo dio todo. 
Estuve unos dos meses preguntándome el sentido de la vida. ¿Para que vale vivir y hacer grandes cosas si luego todos vamos a morir? Pero un día lo entendí. Está claro que todos morimos, incluso los que nunca existen ya están muertos: pero los que vivimos somos unos privilegiados. Si tanto nos preocupa morir es porque adoramos vivir, y si tanto nos gusta vivir ¿qué sentido tiene preocuparse por lo inevitable? Y eso es lo que hizo Bowie: dio la cara a la muerte y vivió hasta el último momento. Y eso es lo que deberíamos hacer todos. 
Aunque he hecho especial hincapié en David Bowie también nos han dejado muchos otros artistas: Prince, Alan Rickman, Gene Wilder, George Michael, Umberto Eco, Carrie Fisher...
Y sí, es triste ver como gente importante para nosotros mueren, pero la verdad es que esto no ha sido cosa de 2016. Todos los años muere gente y un día siempre es triste para alguien. Es un dolor que no podemos evitar: la muerte es parte de la vida. 
Por eso, propongo que  aunque el día que alguien muere sea inevitable estar tristes, después recordarlos no porque nos han dejado, sino porque un día estuvieron ahí. Sino llegará un día que nos encontraremos infinitamente solos. Es mejor aceptar que aunque ya no están ahí, si que tenemos una pequeña parte de ellos dentro de nosotros.
¿A donde quiero llegar?:
Mucha gente dice que 2016 ha sido un año horrible por toda la gente que se ha ido. ¡Yo digo basta! ¿Es que nadie se acuerda del disco de Blackstar? ¿Del día que empezaron a vender El legado maldito? ¿Del estreno de Animales Fantásticos y Dónde encontrarlos? ¿De las olimpíadas (a mi no es que me guste mucho verlas, pero hay gente que le encanta)? La población de tigres aumentó por primera vez después de 100 años, se han hecho muchos avances sobre el Alzheimer,..
Así que por favor, si sois una de esas personas que ha odiado este año por culpa de las muertes, plantearos si vale la pena recordar todo un año con tristeza cuando también han pasado cosas buenas. Además, 2016 no tiene la culpa de que esto haya pasado: culpad al cáncer, por ejemplo, pero no a una cifra. 
Para finalizar con todo esto, a mi me gusta pensar que aunque han muerto muchos artistas durante un año, ese mismo año es muy probable que hayan nacido personas que serán muy importantes en el futuro. 
¡La vida sigue!
Don't be lasagna!
Lluna.

2 comentaris:

  1. Buen resumen del 2016. Espero que este año traiga más alegrías.
    Un beso, nos leemos.

    ResponElimina
    Respostes
    1. ¡Estoy segura de que sí!

      Un beso, ¡nos leemos!
      Lluna.

      Elimina